¡La depresión del abogado!

24.10.2017

Por Ángel David Sumano Correa.

Iniciador en Fractal Abogado

asumano@fractalabogados.com


¿Cuántas veces te has cuestionado si el objetivo de haber estudiado Derecho fue sólo para terminar haciendo la misma tarea "repetitiva" una y otra vez todos los días? Hacer el mismo contrato, la misma demanda, dar la misma asesoría... y antes de que exclames: ¡Cómo puede decir que es la misma demanda o el mismo contrato! Seamos honestos y reconozcamos que el 80% del contrato o de la demanda que elaboras ya está listo, los famosos "machotes", y que sólo el 20% del contenido es el que adecúas al caso particular.

¿En qué momento del camino nuestra profesión perdió esa pasión con la que comenzamos a estudiar la carrera? Te aseguro que cuando estudiabas Derecho te imaginabas perfectamente que tu vida sería llena de adrenalina, convenciendo a un jurado que tu cliente era inocente como en la película "Cuestión de Honor" (A few good men -1992) o resolver un caso con técnicas de Sherlock Holmes como en la película "Crimen perfecto" (Fracture-2007) o ser un ágil abogado como en "Culpable o Inocente" (The Lincoln Lawyer- 2011). En cambio, hoy estás sentado en frente de tu computadora con un archivo de Excel actualizando una matriz de control de contratos, o tal vez haciendo copy paste de un NDA (Non Disclosure Agreement) que te encargaron para mañana, y para aquellos más osados, estás insertando la más reciente jurisprudencia a tu contestación de demanda que has utilizado una y otra vez, solamente modificando algunos datos como nombres, fechas y hechos.

Ya sea que trabajes en el sector privado o público, tareas repetitivas y sin valor son cosas de todos los días para un abogado.

Entonces, ¿cómo no va a estar deprimido el abogado con su profesión? Además, para empeorar las cosas, éstas tareas consumen prácticamente todo el día del abogado. Por tanto, busca escaparse de su realidad y el fin de semana se pone a ver la serie de "Suits" en Netflix. Lamentablemente, llega el domingo por la noche y el ciclo se repite una y otra vez, hasta que el abogado entra en "piloto automático".

No estoy atacando la profesión del abogado, sino más bien estoy cuestionando cómo ha venido desempeñándose su rol profesional en los últimos 50 años, en los que no ha cambiado absolutamente nada, y en los que el mundo ha evolucionado en absolutamente todo. Para muestra un botón: Internet.

Atrás quedaron esos tiempos en los que el abogado solamente debía actualizarse en temas legales, hoy debe ir más allá y estar atento a las soluciones que brindan las nuevas tecnologías. Hoy la gente prefiere googlear su duda legal antes de consultar a un abogado, descargar un contrato de internet, o buscar un video en YouTube que le explique, por ejemplo, cómo registrar su marca.

Y antes de que nuevamente exclames: ¡Pero Internet no es una fuente confiable para resolver temas legales! Déjame compartirte el siguiente dato: En Inglaterra existe una página llamada Donotpay.com que a la fecha ha sido utilizada por más de 250 mil personas para combatir multas de tránsito. Ésta plataforma tecnológica ha ganado 160 mil casos de los cuales 9mil han sido en Nueva York, donde en Marzo de 2016 fue lanzada también ésta plataforma.


Su creador, Joshua Browder, es un joven estudiante de programación en la Universidad de Standford, quien decidió construir, por medio de Inteligencia Artifcial, un chatbot que realiza al usuario una serie de preguntas para conocer las circunstancias en que ocurrió la infracción de tránsito y en cuestión de minutos elabora una demanda, lista para imprimirse, ser firmada por el usuario y ser presentada ante la Autoridad. ¿Sabes cuánto tiempo le llevó a éste joven programar el chatbot? ¡Tan sólo 3 meses! Aquí que te comparto el link para que lo veas con tus propios ojos: https://www.bbc.com/news/technology-36650317

¿Ya te diste cuenta? No solamente el mundo cambió, sino también la manera en que las soluciones legales se están brindando, basadas en las nuevas tecnologías principalmente Inteligencia Artificial, y la gente consumiéndolas, y esto es sólo el principio. ROSS, el primer abogado robot, es otra muestra de ello. Éste abogado creado por IBM Watson a través de Inteligencia Artificial, ya fue contratado por una firma legal en Estados Unidos para atender el área de bankruptcy. Aquí la nota: https://www.washingtonpost.com/news/innovations/wp/2016/05/16/meet-ross-the-newly-hired-legal-robot/?utm_term=.2714fea53488


Mi objetivo no es causar más depresión en el abogado al mostrarle que hoy la tecnología puede realizar sus funciones, mi objetivo es todo lo contrario. Si tú eres abogado como yo, debes comprender que vivimos en una era increíble para re-evolucionar nuestra profesión. Nunca como hoy, la tecnología había permitido que tareas legales pudieran ser realizadas por sistemas inteligentes y que ello nos permitiera, por ejemplo, optimizar nuestros tiempos para tener una mejor calidad de vida.

La tecnología, particularmente la Inteligencia Artificial, no va a reemplazar al abogado, lo que reemplazará al abogado, será su propia mentalidad de no reinventarse en su forma de trabajar en estos nuevos tiempos. El rol del abogado está cambiando y eso es un hecho. Debemos procurar involucrarnos en temas de programación, deep learning, marketing digital, design thinking, innovación, etc.


Finalmente, ya lo afirmaba Charles Darwin en su teoría de la evolución: "Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio".

Por lo tanto, te pregunto: ¿Qué tipo de especie de abogado quieres ser en ésta nueva era del Derecho?